BLOG

BLOG

Clínica Mens Sana

Por Clínica Mens Sana 16 ene., 2019

Son episodios de gritos, miedo intenso y agitación del cuerpo mientras duermes. Se consideran una "parasomnia" (experiencia no deseada durante el sueño). Un episodio puede durar varios segundos, minutos o extenderse durante más tiempo.

Afectan más a niños que a adultos. No suelen ser una causa de preocupación. Pueden requerir tratamiento si son un problema para dormir o suponen riesgo de seguridad.

No hay que confundirlos con las pesadillas, una persona que tiene una pesadilla se despierta y puede recordar algún detalle; quien sufre un episodio de terror nocturno sigue durmiendo y por la mañana pueden llegar a recordar un fragmento del sueño o no recordar nada.

Suelen ocurrir durante la primera mitad de la noche (poco frecuente en las siestas).

Los terrores nocturnos pueden ir acompañados de sonambulismo y pueden ser hereditarios.

Son más frecuentes por fiebre, falta de sueño o períodos de tensión emocional, estrés o conflictos.

Se presentan en adultos especialmente cuando hay tensión emocional o consumo de alcohol.

Síntomas:

Durante un episodio, la persona puede: gritar, sentarse en la cama asustada, mirar un punto fijo con los ojos muy abiertos, tener el pulso acelerado y las pupilas dilatadas, pegar, ser difícil de despertar y de consolar, no recordar el suceso a la mañana siguiente y otros.

Complicaciones:

- Somnolencia diurna excesiva.

- Alteración del sueño.

- Vergüenza de los terrores nocturnos.

- Autolesiones o a personas que estén cerca.

Como evitar episodios:

En primer lugar debe informarse y entender los terrores nocturnos, esto puede reducir la preocupación y ayudar a dormir mejor.

- Evitar que su hijo/a vea películas de terror.

- Reducir el estrés al que esté sometido su hijo/a.

- Evitar que cuidadores u otros niños lo persigan con miedos durante juegos.

- Reducir o eliminar el consumo de café y otros excitantes.

- Practicar algún tipo de relajación antes de acostarse.

- Debe respetar los horarios en rutinas de sueño.

Como podemos ayudar:

- Permanecer a su lado en silencio durante el episodio por su seguridad.

- Por la mañana, evitar hablar del tema ya que es probable que no se acuerde.

- En casos muy severos, como suelen producirse a la misma hora, despertarle unos 15 o 30 minutos antes de la hora del episodio, así se evita un gran número de ellos.


En Clínica Mens Sana podemos ayudarte, pide cita en el 881 99 12 17 o en www.clinicamenssana.com

Por Clínica Mens Sana 17 dic., 2018

Es un tipo de trastorno de ansiedad, tiene un patrón de pensamientos y miedos irracionales, llamados obsesiones, que te hacen tener comportamientos repetitivos, es decir, compulsiones.

Intentar eliminar los pensamientos que te molestan sólo hace que vuelvan una y otra vez. Esto produce el círculo vicioso del TOC.

Síntomas:

En general incluye obsesiones y compulsiones pero esto no siempre es así, es posible tener sólo síntomas de obsesión o sólo de compulsión, te consumen mucho tiempo e interfieren en tu rutina diaria.

-De obsesión:

Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos repetidos, persistentes e indeseados que provocan ansiedad. Pueden invadirte cuando intentas pensar o hacer otras cosas.

Ejemplos de ello son: temor a la suciedad, necesidad de que todo esté ordenado de forma simétrica, pensamientos agresivos sobre hacer daño o pensamientos indeseados (agresivos, sexuales).

-De compulsión:

Las compulsiones son comportamientos repetitivos que te sientes obligado a cumplir. Su finalidad es prevenir o reducir la ansiedad relacionada con las obsesiones.

Estas compulsiones son excesivas y no están relacionadas de forma realista con el problema a solucionar.

Pueden ser sobre temas determinados, como: limpieza, recuento, orden, respetar rutinas estrictas...

Los signos y síntomas incluyen:

-Lavarse las manos hasta tener la piel en carne viva.

-Comprobar varias veces que las puertas están cerradas.

-Repetir en voz baja una palabra o una frase.

-Ordenar las cosas de forma que estén orientadas hacia el mismo lado.

Gravedad del TOC:

Se inicia en la adolescencia o juventud. Los síntomas normalmente se manifiestan poco a poco y varían en gravedad durante toda la vida. Empeoran cuando sientes mucho estrés.

Como ayudar:

·       Escucha en vez de dar consejos:

Hay que tener en cuenta que las personas con TOC suelen tener mucha vergüenza sobre su problema y que les cuesta contar algo sobre ello. Si damos consejos rápidos como "piensa algo positivo" o "tampoco es para tanto, tranquilo" la persona puede sentirse incomprendida. Mejor pregunta y escucha. El apoyo es muy importante para superar el TOC .

El único consejo que es bueno dar es el de que busque ayuda profesional para liberarse del TOC y vivir una vida mejor. Pero siempre dale tiempo para que admita que necesita ayuda y para que decida.

·         Evita ser parte de los rituales:

Los rituales son expresión de estar viviendo mucho estrés o ansiedad. Hay que encontrar la causa de esta ansiedad o estrés y hacer cambios.

Cuando ves que hace algún ritual puedes decirle (sin culpabilizarlo): "¿Hay algo que te preocupa?" o "¿Puedo ayudarte en algo?". Puedes también mencionar la posibilidad de buscar ayuda profesional. Así ayudas a que se conciencie sin que ayudes a mantener el problema.

·         No machaques los errores:

No dar importancia a los errores. Procura reírte de ellos y en lugar de utilizar frases como "siempre haces esto", ya que no ayudan a que la persona aprenda algo, di mejor "también me ha pasado a mí. Yo hice esto..." o "no pasa nada, la próxima vez sabrás hacerlo mejor", esto ayuda a que se relaje y a que vea que puede cometer errores y compartirlo y que se pueden superar.

·         Ten paciencia:

Los pequeños pasos también son válidos. Intenta apreciar cada uno de ellos y recuerda que la persona quiere curarse más que nada. Es muy motivador felicitar por los pequeños progresos que hace o incluso hacerle un pequeño regalo. Esto le motiva a seguir adelante.

·       Ayúdale a ser ella/él misma/o:

Muchas veces sienten que tienen que vivir como los demás, haciendo cosas que no le apasionan o no muestran partes de ellos mismos por lo que pensarán los demás. Esto puede ser limitante y generar mucha tensión.

Hazle ver que hay más formas de vivir que son igual de válidas que "la vía típica". Acepta lo que quiere hacer aunque te genere miedo, no es fácil pero debes hacerlo.

En Clínica Mens Sana contamos con los mejores profesionales para ayudarte.
Pide cita llamando al 881 99 12 17 o en www.clinica menssana.com

Por Clínica Mens Sana 10 dic., 2018

Si tiene algún familiar o amigo que sufra de ansiedad es habitual que no sepa cómo manejar la situación. La persona que sufre estos problemas suele tener cambios en su comportamiento como: irritabilidad, desinterés, actitudes defensivas, etc.

Para ayudarle puede seguir estos pasos:

- Infórmese : es importante informarse sobre lo que pasa.

Escuche a la persona que sufre ansiedad e intente comprender lo que le pasa sin desacreditarla. También puede ser útil consultar información de profesionales

- Sea empático : es muy importante que mantenga una actitud empática, es decir, que se ponga en su situación y se muestre decidido a ayudar.

Hablar de los miedos o preocupaciones puede ayudar a que se sienta algo mejor, aunque este hecho no hace que desaparezcan. Intente eliminar reproches o broncas, pues esto les hace sentir ridiculizados o rechazados. Evite la culpabilización, ya que implica que se responsabilice a la persona de la situación que está sufriendo y provoca que se angustie más. No dramatice o se angustie más que la propia persona.

Puede ayudarle a ver la situación de forma objetiva y realista para que le haga frente e incluso hacerle saber que a pesar de sufrir ansiedad tiene la capacidad necesaria para superarla.

Nunca le diga: "siempre estás igual", "hay gente que lo pasa peor que tú" o "anímate". Esto es un bombardeo para su autoestima porque a la persona que está pasando por esto no le importa que otros lo pasen peor, sólo puede ver su asfixiante realidad interna. Es fundamental entender esto.

- Apoye : Debe animar a esta persona a enfrentarse poco a poco a los miedos que tiene. Atender a sus argumentos cuando no quiere enfrentarse a ellos, ya que es muy posible que ponga excusas bastante convincentes.

Demuestre satisfacción por los esfuerzos que ha hecho y si avanza felicítelo.

La sobreprotección NO ayuda a superar el problema, incluso lo alarga. Intente evitar que el problema se extienda más y también evite otras fuentes de estrés innecesarias, puesto que cualquier contratiempo puede intensificar su problema.

- Ayudas externas :

La ayuda profesional especializada es fundamental y efectiva para superar estos trastornos.


En Clínica Mens Sana estamos dispuestos a ayudar ante una situación de este tipo.

Infórmese y pida cita en el 881 99 12 17 o en www.clinicamenssana.com.

Por Clínica Mens Sana 04 dic., 2018

Este trastorno puede hacer que se sienta ansioso casi todo el tiempo, sin causa aparente, incluso provocando que deje de realizar tareas diarias para evitarlas. Querer que los síntomas desaparezcan no es suficiente.

Hay distintos tipos:

·       Ansiedad generalizada :

Puede causar serios problemas para dormir o despertar ansioso en mitad de la noche, falta de concentración para estudiar o hacer otras tareas e incluso notar las palpitaciones de su corazón como si se le saliera del pecho. Este padecimiento suele ser provocado por la preocupación excesiva por dinero, familia, salud o trabajo; algunas veces, el simple hecho de pasar el día provoca ansiedad. Las preocupaciones pueden ir acompañadas de síntomas físicos como temblores, dolores de cabeza, irritabilidad, tensión muscular/dolor de espalda/de cabeza, sentir mareos o falta de aire, náuseas o sensación de nudo en la garganta.

La ansiedad, en ocasiones, puede ser la máscara de una depresión subyacente. La depresión trae consigo a la tristeza, desinterés, falta de motivación, cambios de apetito y de sueño.

La ansiedad generalizada afecta con más frecuencia a niños y adolescentes, y es más común en mujeres.

·         Trastorno de pánico:

Se experimentan sensaciones de terror, continua preocupación de que en cualquier momento se presentará otro ataque, produciendo ya temor antes de que ocurra. Cuando éste llega, puede llegar a sufrir palpitaciones, dolor de pecho (como si le fuese a dar un infarto), sentir sensación de ahogo, sudoroso, mareado, al borde de la muerte.

Puede engendrar fobias a lugares en los que se ha tenido un ataque.

Dentro de los trastornos de pánico, podemos nombrar a la agorafobia que consiste en pánico a los espacios abiertos, la cual restringe y limita mucho el desplazamiento y calidad de vida de los pacientes.

·         Fobia específica:

Es el miedo intenso e irracional a ciertas cosas o situaciones, como por ejemplo a: perros, espacios cerrados, alturas, túneles, volar o heridas que produzcan sangre. Las fobias no son únicamente miedo extremo, son miedo irracional.

·         Fobia social:

Es un miedo intenso de sentirse humillado en situaciones sociales, especialmente de actuar de una forma que se coloque uno mismo en una situación vergonzosa frente a los demás.

Puede tener la idea de que otras personas son muy competentes en público y que usted no lo es. Pequeños errores que comete pueden parecer más exagerados de lo que son en realidad. Le puede avergonzar ruborizarse y siente que todo el mundo le mira.

La fobia social más común es el miedo de hablar en público.

Las personas con esta fobia no son necesariamente tímidas, pueden sentirse cómodas con ciertas personas y sentir intensa ansiedad en situaciones especiales.

·       Trastorno postraumático :

Las personas que lo sufren tienen persistentemente memorias y pensamientos de su experiencia traumática, reviviendo una y otra vez ésta, sintiéndose  emocionalmente paralizadas. Estos incidentes traumáticos incluyen: rapto, graves accidentes, desastres naturales, asalto, violación o tortura. La causa de este trastorno puede ser algo que amenace la vida de esa persona , de alguien cercano o incluso algo que vio.

Pueden tener problemas de sueño, depresión o sobresaltarse fácilmente. Se puede perder interés en algo que antes le hacía feliz y puede costar mucho sentir afecto. También puede producir irritabilidad y agresividad.

Puede presentarse en cualquier edad, incluso en la niñez.

Los síntomas pueden empezar tres meses después del trauma


En Clínica Mens Sana podemos ayudarte.

Pide cita en el 881 99 12 17 o en www.clinicamenssana.com

Por Emilia Pena Rossler 09 abr., 2018
Nuestro cerebro es quién come y quién ordena, así es como él aprendió durante nuestra infancia que comida y recompensa-satisfacción van de la mano... y si existe un trastorno en esta relación podemos estar creando un camino directo a la obesidad. Del mismo modo que educamos nuestro cerebro en hábitos poco saludables tenemos la capacidad de dar la vuelta a la tortilla y hacer que comer sano sea más una necesidad que una imposición, y además hacerlo de forma divertida. No sólo porque una alimentación rica en nutrientes y llena de color nos beneficia a nivel físico, sino también a nivel intelectual y ya ni hablar a nivel emocional, mejorando nuestro estado anímico y dejando atrás episodios de estrés o ansiedad. En este sentido nace la neuronutrición, estudiando y conociendo a los alimentos que mejoran nuestras conexiones cerebrales liberando chispas de felicidad por cada célula. Existen determinados alimentos a nuestro alcance que influyen tanto en la percepción que tenemos de la realidad así como en la respuesta a la misma en forma de pensamiento que acaba convirtiéndose en emoción.
 
Los alimentos claves para lograr un equilibrio emocional son aquellos formados por triptófano, vitaminas (destacando el grupo B, C, E y A) y como no, Omega3. De todos estos oligoelementos debemos dar un papel central al aminoácido triptófano.

Existen nueve aminoácidos que nuestro organismo no es capaz de sintetizar de forma independiente, por lo que debemos adquirirlos de la dieta. El triptófano es uno de ellos, y no sólo eso, sino que también es el precursor de un neurotransmisor responsable de nuestro bienestar físico pero principalmente emocional, la serotonina. Si incorporas a tu dieta alimentos como los frutos secos, semillas, legumbres o plátano
estarás comiendo triptófano y no, ninguno de ellos engorda, sólo es un mito nutricional como mucho otros y no sólo nos ayudan a conciliar el sueño, a alejar la depresión y aumentar nuestra tolerancia al dolor, si no que también nos ayudan a mantener a raya alimentos ricos en azúcares simples y harinas refinadas ya que la serotonina reduce el apetito a través de la sensación de saciedad. Por ello come triptófono sin miedo y de
un modo divertido. Aprender a conocer los nutrientes y cómo nos benefician cambia la percepción que tenemos sobre los mismos y nos ayuda a comer con consciencia. Somos lo que comemos no sólo es un mantra si no una realidad, nuestro cerebro necesita gasolina de alta calidad para garantizar un funcionamiento óptimo, y es más sencillo, económico y ecológico consumir alimentos reales, presentes en nuestra naturaleza como seres humanos que comer alimentos procesados. Cuanto menos alimentos tengamos en casa que se puedan comprar empaquetados más nutrientes estaremos consumiendo. En cuanto a las vitaminas las del grupo B, con mayor importancia B6,B2 y B9 se encargan de la
transmisión neuronal garantizando que nuestros neurotransmisores se comuniquen sin interferencias. Este grupo de vitaminas se encuentran en cereales integrales, quesos, hortalizas y verduras así como grasas saludables.
 
La vitamina C, presente en Kiwis, naranjas, tomates...nos ayudan a reducir la ansiedad, la vitamina E que la encontramos en aceites vegetales como el de oliva virgen extra o el germen de trigo así como nueces y semillas, es un potente antioxidante que mantiene nuestras células jóvenes, y por último la vitamina A que forma parte de hortalizas como la zanahoria o la calabaza, ayudan a nuestro desarrollo celular.

Y para terminar con los alimentos que la naturaleza nos ofrece y que mejoran nuestra calidad de vida tenemos el Omega 3 tan conocido pero a la vez tan poco consumido. El Omega 3 es un ácido graso poliinsaturado presente en pescados azules, semillas de lino y en menor cantidad en nueces. Su consumo diario nos garantiza un incremento del funcionamiento intelectual, mejorando la memoria, y alejando la
depresión entre otros muchos beneficios. Si preparamos un ensalada de tomate, zanahoria, lechuga, col lombarda, espárragos, huevo y atún
acompañada de un puñado de nueces, semillas de calabaza y pipas de girasol regada en aceite de oliva virgen extra y unas gotas de limón estaremos dando una bomba de alegría a nuestro cerebro y nuestras células, sólo en una comida!!, por eso da rienda suela a tu imaginación transformando la hora de comer en el arte de nutrirte.
 
Para garantizar un cerebro feliz debemos dar prioridad a alimentos reales, sin olvidar variar en colores, texturas y aromas nuestros platos estimulando nuestro sentido sensorial ya que es un bálsamo para nuestro cerebro que nos recompensará con emociones positivas, un estado de ánimo pleno y una sensación de felicidad que se verá reflejada en el exterior. No olvidemos que un cerebro sano es un cuerpo feliz y en Clínica Mens Sana estamos encantados de poder ayudarte.

Por Clínica Mens Sana 05 mar., 2018

Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades que se manifiestan por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria y una obsesión por el control de peso. Pueden ser debidas a múltiples factores tanto genéticos, biológicos, de personalidad, familiares y socioculturales. Pueden traer consigo consecuencias muy graves tanto a nivel mental como físico.

Hay varios tipos de trastornos de la conducta alimentaria: Anorexia nerviosa, Bulimia nerviosa y Trastorno de conducta alimentaria no específico.

Son enfermedades características de la adolescencia, aunque cada vez aparecen a más temprana edad y son más frecuentes en mujeres (9 mujeres por cada hombre las padecen).

ANOREXIA:

En ella, están presentes una pérdida o falta de aumento de peso, llegando a estar por debajo del 15% de su peso adecuado según su edad y talla. Dicha pérdida de peso es autoinducida mediante la evitación de alimentos "que engordan". A esto, acompaña la distorsión de la imagen corporal del enfermo, presentando miedo a aumentar de peso. Nos encontramos con ausencia de la menstruación (mujeres), pérdida de líbido, incluso impotencia (hombres), excepcionalmente si la paciente toma anticonceptivos orales puede continuar con sangrado vaginal. La anorexia no se caracteriza por atracones ni vómitos compensatorios. Ocurre en personas con personalidades obsesivas, rígidas, perfeccionistas con mucho autocontrol.

BULIMIA:

Engloba una preocupación persistente por la comida, asociado a ansiedad por comer, con episodios de hiperfagia, atracones con conductas compensatorias como vómitos autoinducidos, uso excesivo de laxantes, períodos de ayuno y uso de fármacos que inhiban el apetito, diuréticos; en pacientes diabéticos incluso se puede llegar a abandonar el tratamiento con insulina (cuando la insulina es su tratamiento habitual y necesario). Está presente la alteración de la propia imagen corporal. Se correlaciona con rasgos compulsivos, asociándose en ocasiones con alcoholismo, abuso de drogas, ludopatía, cleptomanía, autolesiones, desinhibición sexual.

TRASTORNO DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA NO ESPECÍFICO:

-        Cuadro incompleto de anorexia o bulimia con peso normal o menstruaciones regulares

-        Masticar y expulsar alimentos

-        Atracones, sin conductas compensatorias (vómitos, laxantes, etc)

La anorexia y la bulimia son enfermedades destructoras, acaban afectando mucho a las familias y puede acabar con la vida del paciente, desembocando incluso en depresión, suicidio y fallecimiento.

En Clínica Mens Sana puede encontrar ayuda y solución.

Por David Pérez Medina 20 dic., 2017
El bullying o acoso escolar consiste en el maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada bien en la escuela, a través de redes sociales, etc.

El perfil del acosado podría ser un niño o adolescente perteneciente a una familia estable, protegido dentro de su familia, por lo que generalmente no ha necesitado hasta el momento generar estrategias de defensa, tímido, temeroso, introvertido, más bien débil o sensible, pudiendo destacar por diferentes causas, como por ejemplo: ser buen estudiante, estar recién llegado a la escuela, tener diferente etnia, condición social , cultural, con aficiones poco habituales, diferente condición sexual, con característica física que destaque.

El perfil del acosador se caracteriza por ser un niño o adolescente perteneciente a una familia en la que puede haber ausencia de algún padre, en la que se relacionan con agresividad, violencia, suele ser dominante, impulsivo, extravertido, necesita ser admirado y llamar la atención de la manera que sea, envidioso, fuerte, poco listo, con baja autoestima, manipulador, con falta de empatía, burlón, nervioso, con incapacidad para entender sentimientos propios y ajenos (falta de inteligencia emocional).

El bullying es el proceso por el cual el acosador intimida, amenaza, agrede, acosa, margina, manipula, coacciona, desprecia, aisla socialmente, falta al respeto, somete, infiere burla al acosado por medio del abuso de poder (puede ser un poder físico real o ejerciendo una superioridad de fortaleza subjetiva), la mayor parte de las veces manipulando a sus compañeros, distorsionando la realidad de la imagen social del acosado, cargando sobre el mismo una imagen negativa para conseguir que los otros compañeros se conviertan en cómplices de dicho maltrato, en muchas de las ocasiones incluso los cómplices sin ser conscientes de la manipulación que se ejerce sobre ellos y en la situación terrible que están propiciando. Generando en el acosado un sufrimiento continuado de tal calibre que puede tener importantes consecuencias, tales como: tristeza, depresión, nerviosismo, angustia, aislamiento social, miedo a acudir a la escuela, empeoramiento de calificaciones, aislamiento social (haciendo del acosado un chivo expiatorio), sometimiento a burlas, descalificaciones, sometimiento a agresiones físicas, abuso, estigmatización, trastorno postraumático, ideación suicida (por desgracia, en ocasiones terminan por ejecutarlo).

En muchas ocasiones, el acoso escolar es muy difícil de indentificar tanto para padres como para profesores. El acosado se calla, no expresa la situación que está viviendo verbalmente, sí emocionalmente, complicando su identificación y, por tanto, su abordaje.

El bullying se puede combatir, prevenir, tratar y finalizar siguiendo una serie de estrategias, pautas y medidas. Esta situación desesperada e insostenible se puede superar, al igual que se puede evitar que deje huella de por vida en el acosado, transformando la vida de la víctima y pudiendo alcanzar una vida óptima y sana emocionalmente al igual que feliz . Para ello, es necesario ponerse en manos de profesionales cualificados, por lo que estamos a su disposición en cuanto lo necesiten.
Por David Pérez Medina 27 nov., 2017
Consisten en un entrenamiento de relajación profunda, ejercicios de visualización y relajación muscular progresiva que se suelen aplicar en módulos de unas diez sesiones de una hora de duración, pudiendo ser grupales (familia, pareja, etc...) o individuales, y generalmente utilizadas en trastorno de ansiedad y pacientes con somatizaciones (sufrimiento emocional que acaba manifestándose corporalmente en enfermedades físicas y dolor físico).

Con estas técnicas eres más consciente de las señales de tu cuerpo, te enseñan a distinguir los síntomas y a controlarlos (algo esencial, por ejemplo, en las crisis de pánico o angustia). Además de enseñarte a relacionar los síntomas físicos con el sufrimiento mental, remarcan medidas de reducción de estrés.

Partiendo de que todos deberíamos tener conocimiento sobre las técnicas de relajación dada su importancia en el control de la tensión, la cual sufrimos todos durante toda la vida, pueden aportarte control del nerviosismo, incluso en momentos culmen, y por supuesto reducción del mismo. Cambia la manera de afrontar la vida, una vida sin tensión o en menor medida, nos ayuda a vivirla más plenamente, sin miedo y llevando el control.

Estas técnicas están indicadas en personas con gran estrés laboral, cargas familiares insoportables, dolores de espalda con componente muscular, cefaleas tensionales, insomnio, fibromialgia, personas con sufrimiento emocional, crisis de ansiedad, con miedo a hablar en público, ayuda con el control de ira y control de impulsos etc..
Por David Pérez Medina 17 oct., 2017
La ansiedad es una sensación de amenaza o peligro inminente. Esta emoción puede ejercer una función positiva y necesaria, vendría a preparar a nuestro cuerpo para responder ante una situación real de peligro (por ejemplo, salir corriendo). O bien, negativa y patológica, cuando este estado de alerta se perpetúa y se intensifica, a pesar de que no haya una causa que justifique dicho estado.

La ansiedad o angustia constante y desproporcionada merma nuestra calidad de vida, condicionándonos, limitándonos, incluso llegando a afectar a nuestro entorno (familia, trabajo, amigos...).

Para que esta sensación de intenso malestar ceda, en primer lugar, es necesario identificarlo.

Puede presentarse de otras maneras, tales como: mareos, palpitaciones, dolor de pecho, sensación opresiva en garganta o pecho , fatiga, insomnio, dificultad para concentrarse, irritabilidad, olvidos, temblores, malas digestiones, hormigueo, ganas de orinar frecuentemente, diarrea, incontinencia urinaria/fecal o alteraciones a nivel sexual. Por ello, siempre se debe descartar previamente una enfermedad física , el consumo de sustancias o efectos secundarios de fármacos, tras descartar cualquier enfermedad física causante de dicho malestar, es entonces cuando debemos ponernos manos a la obra con el tratamiento de la ansiedad.

Además, puede confundirse con otras enfermedades del ámbito psíquico por lo cual es imprescindible contar para ello con el profesional adecuado.
En nuestra clínica, podrás encontrar al mejor equipo de salud mental.
Por David Pérez Medina 25 sept., 2017
El duelo es el proceso emocional y vital por el cual tenemos que pasar cuando perdemos a un ser querido.

Existen dos tipos de duelo: el normal y el patológico.

El duelo normal es un proceso doloroso, necesario y positivo para poder asimilar la nueva situación tras la pérdida.
En cambio, el duelo patológico es un proceso negativo, cuando el proceso se complica, no pudiendo llegar a procesar los hechos, ni afrontar la nueva vida de una manera normal, tanto a nivel emocional (no ser capaz de soportar el dolor, dificultad para asimilar los hechos, incapacidad para seguir adelante) como físico (aparición de enfermedades físicas que tienen como raíz el sufrimiento no superado).
El proceso del duelo consta de varias fases:

1. La Negación: es la sensación de incredulidad, sensación de que esa pérdida no puede haber pasado realmente.
2. El Enfado: sentimiento que puede ir acompañado de rabia, resentimiento, culpa, amargura, ansiedad e impotencia.
3. La Negociación: una idea consistente en que se pueden cambiar los hechos (esta fase puede tener lugar tanto antes como después de la pérdida), por ejemplo, haciendo tratos con entes superiores, idea ilusoria de poder volver el tiempo atrás y evitar la situación.
4. La Depresión, con su cortejo de tristeza, vuelta a la realidad, sensación de vacío, crisis existencial y replanteamiento de la vida.
5. La tan deseable e imprescindible Aceptación, la cual conlleva reorganización y recuperación.

Para ir superando dichas fases de la manera correcta es preciso: aceptar la realidad de la pérdida; trabajar las emociones/sentimientos entendiendo, expresando y sintiendo de manera plena el dolor, replantearse los pilares de la vida, transformarse, volver a la vida cotidiana sin la presencia física del ser querido, pero sí con la presencia emocional, aceptar la nueva realidad tratando de continuar viviendo de una manera positiva y satisfactoria.

En nuestra clínica, podrás encontrar a los mejores profesionales para ayudarte a superarlo y a poder volver a reiniciar tu vida.

Más entradas

Clínica Mens Sana

Por Clínica Mens Sana 16 ene., 2019

Son episodios de gritos, miedo intenso y agitación del cuerpo mientras duermes. Se consideran una "parasomnia" (experiencia no deseada durante el sueño). Un episodio puede durar varios segundos, minutos o extenderse durante más tiempo.

Afectan más a niños que a adultos. No suelen ser una causa de preocupación. Pueden requerir tratamiento si son un problema para dormir o suponen riesgo de seguridad.

No hay que confundirlos con las pesadillas, una persona que tiene una pesadilla se despierta y puede recordar algún detalle; quien sufre un episodio de terror nocturno sigue durmiendo y por la mañana pueden llegar a recordar un fragmento del sueño o no recordar nada.

Suelen ocurrir durante la primera mitad de la noche (poco frecuente en las siestas).

Los terrores nocturnos pueden ir acompañados de sonambulismo y pueden ser hereditarios.

Son más frecuentes por fiebre, falta de sueño o períodos de tensión emocional, estrés o conflictos.

Se presentan en adultos especialmente cuando hay tensión emocional o consumo de alcohol.

Síntomas:

Durante un episodio, la persona puede: gritar, sentarse en la cama asustada, mirar un punto fijo con los ojos muy abiertos, tener el pulso acelerado y las pupilas dilatadas, pegar, ser difícil de despertar y de consolar, no recordar el suceso a la mañana siguiente y otros.

Complicaciones:

- Somnolencia diurna excesiva.

- Alteración del sueño.

- Vergüenza de los terrores nocturnos.

- Autolesiones o a personas que estén cerca.

Como evitar episodios:

En primer lugar debe informarse y entender los terrores nocturnos, esto puede reducir la preocupación y ayudar a dormir mejor.

- Evitar que su hijo/a vea películas de terror.

- Reducir el estrés al que esté sometido su hijo/a.

- Evitar que cuidadores u otros niños lo persigan con miedos durante juegos.

- Reducir o eliminar el consumo de café y otros excitantes.

- Practicar algún tipo de relajación antes de acostarse.

- Debe respetar los horarios en rutinas de sueño.

Como podemos ayudar:

- Permanecer a su lado en silencio durante el episodio por su seguridad.

- Por la mañana, evitar hablar del tema ya que es probable que no se acuerde.

- En casos muy severos, como suelen producirse a la misma hora, despertarle unos 15 o 30 minutos antes de la hora del episodio, así se evita un gran número de ellos.


En Clínica Mens Sana podemos ayudarte, pide cita en el 881 99 12 17 o en www.clinicamenssana.com

Por Clínica Mens Sana 17 dic., 2018

Es un tipo de trastorno de ansiedad, tiene un patrón de pensamientos y miedos irracionales, llamados obsesiones, que te hacen tener comportamientos repetitivos, es decir, compulsiones.

Intentar eliminar los pensamientos que te molestan sólo hace que vuelvan una y otra vez. Esto produce el círculo vicioso del TOC.

Síntomas:

En general incluye obsesiones y compulsiones pero esto no siempre es así, es posible tener sólo síntomas de obsesión o sólo de compulsión, te consumen mucho tiempo e interfieren en tu rutina diaria.

-De obsesión:

Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos repetidos, persistentes e indeseados que provocan ansiedad. Pueden invadirte cuando intentas pensar o hacer otras cosas.

Ejemplos de ello son: temor a la suciedad, necesidad de que todo esté ordenado de forma simétrica, pensamientos agresivos sobre hacer daño o pensamientos indeseados (agresivos, sexuales).

-De compulsión:

Las compulsiones son comportamientos repetitivos que te sientes obligado a cumplir. Su finalidad es prevenir o reducir la ansiedad relacionada con las obsesiones.

Estas compulsiones son excesivas y no están relacionadas de forma realista con el problema a solucionar.

Pueden ser sobre temas determinados, como: limpieza, recuento, orden, respetar rutinas estrictas...

Los signos y síntomas incluyen:

-Lavarse las manos hasta tener la piel en carne viva.

-Comprobar varias veces que las puertas están cerradas.

-Repetir en voz baja una palabra o una frase.

-Ordenar las cosas de forma que estén orientadas hacia el mismo lado.

Gravedad del TOC:

Se inicia en la adolescencia o juventud. Los síntomas normalmente se manifiestan poco a poco y varían en gravedad durante toda la vida. Empeoran cuando sientes mucho estrés.

Como ayudar:

·       Escucha en vez de dar consejos:

Hay que tener en cuenta que las personas con TOC suelen tener mucha vergüenza sobre su problema y que les cuesta contar algo sobre ello. Si damos consejos rápidos como "piensa algo positivo" o "tampoco es para tanto, tranquilo" la persona puede sentirse incomprendida. Mejor pregunta y escucha. El apoyo es muy importante para superar el TOC .

El único consejo que es bueno dar es el de que busque ayuda profesional para liberarse del TOC y vivir una vida mejor. Pero siempre dale tiempo para que admita que necesita ayuda y para que decida.

·         Evita ser parte de los rituales:

Los rituales son expresión de estar viviendo mucho estrés o ansiedad. Hay que encontrar la causa de esta ansiedad o estrés y hacer cambios.

Cuando ves que hace algún ritual puedes decirle (sin culpabilizarlo): "¿Hay algo que te preocupa?" o "¿Puedo ayudarte en algo?". Puedes también mencionar la posibilidad de buscar ayuda profesional. Así ayudas a que se conciencie sin que ayudes a mantener el problema.

·         No machaques los errores:

No dar importancia a los errores. Procura reírte de ellos y en lugar de utilizar frases como "siempre haces esto", ya que no ayudan a que la persona aprenda algo, di mejor "también me ha pasado a mí. Yo hice esto..." o "no pasa nada, la próxima vez sabrás hacerlo mejor", esto ayuda a que se relaje y a que vea que puede cometer errores y compartirlo y que se pueden superar.

·         Ten paciencia:

Los pequeños pasos también son válidos. Intenta apreciar cada uno de ellos y recuerda que la persona quiere curarse más que nada. Es muy motivador felicitar por los pequeños progresos que hace o incluso hacerle un pequeño regalo. Esto le motiva a seguir adelante.

·       Ayúdale a ser ella/él misma/o:

Muchas veces sienten que tienen que vivir como los demás, haciendo cosas que no le apasionan o no muestran partes de ellos mismos por lo que pensarán los demás. Esto puede ser limitante y generar mucha tensión.

Hazle ver que hay más formas de vivir que son igual de válidas que "la vía típica". Acepta lo que quiere hacer aunque te genere miedo, no es fácil pero debes hacerlo.

En Clínica Mens Sana contamos con los mejores profesionales para ayudarte.
Pide cita llamando al 881 99 12 17 o en www.clinica menssana.com

Por Clínica Mens Sana 10 dic., 2018

Si tiene algún familiar o amigo que sufra de ansiedad es habitual que no sepa cómo manejar la situación. La persona que sufre estos problemas suele tener cambios en su comportamiento como: irritabilidad, desinterés, actitudes defensivas, etc.

Para ayudarle puede seguir estos pasos:

- Infórmese : es importante informarse sobre lo que pasa.

Escuche a la persona que sufre ansiedad e intente comprender lo que le pasa sin desacreditarla. También puede ser útil consultar información de profesionales

- Sea empático : es muy importante que mantenga una actitud empática, es decir, que se ponga en su situación y se muestre decidido a ayudar.

Hablar de los miedos o preocupaciones puede ayudar a que se sienta algo mejor, aunque este hecho no hace que desaparezcan. Intente eliminar reproches o broncas, pues esto les hace sentir ridiculizados o rechazados. Evite la culpabilización, ya que implica que se responsabilice a la persona de la situación que está sufriendo y provoca que se angustie más. No dramatice o se angustie más que la propia persona.

Puede ayudarle a ver la situación de forma objetiva y realista para que le haga frente e incluso hacerle saber que a pesar de sufrir ansiedad tiene la capacidad necesaria para superarla.

Nunca le diga: "siempre estás igual", "hay gente que lo pasa peor que tú" o "anímate". Esto es un bombardeo para su autoestima porque a la persona que está pasando por esto no le importa que otros lo pasen peor, sólo puede ver su asfixiante realidad interna. Es fundamental entender esto.

- Apoye : Debe animar a esta persona a enfrentarse poco a poco a los miedos que tiene. Atender a sus argumentos cuando no quiere enfrentarse a ellos, ya que es muy posible que ponga excusas bastante convincentes.

Demuestre satisfacción por los esfuerzos que ha hecho y si avanza felicítelo.

La sobreprotección NO ayuda a superar el problema, incluso lo alarga. Intente evitar que el problema se extienda más y también evite otras fuentes de estrés innecesarias, puesto que cualquier contratiempo puede intensificar su problema.

- Ayudas externas :

La ayuda profesional especializada es fundamental y efectiva para superar estos trastornos.


En Clínica Mens Sana estamos dispuestos a ayudar ante una situación de este tipo.

Infórmese y pida cita en el 881 99 12 17 o en www.clinicamenssana.com.

Más entradas
Share by: